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¿Qué es el hiposfagma?

El hiposfagma o hemorragia subconjuntival, es una acumulación de sangre en el espacio subconjuntival, concretamente entre la conjuntiva bulbar (es decir, la tela incolora que rodea el globo ocular) y la esclerótica (la pared del ojo).

La rotura de pequeños vasos sanguíneos permite reconocer una mancha roja en un sector del ojo, sin que llegue a traspasar la córnea.

Hiposfagma

Causas del hiposfagma

Aunque la causa real es desconocida, su aparición, viene casi siempre relacionada por estos motivos:

  • Maniobras de Valsalva: exhalar aire tapándose la nariz y la boca, con el fin de aliviar la tensión de las trompas de Eustaquio (oído). Estas maniobras se emplean en buceo o involuntariamente al hinchar un globo, por ejemplo.
  • Ataques de tos o estornudos.
  • Hacer fuerza corporal por estreñimiento, vómitos, ejercicio físico…en repetidas veces.
  • Pequeños traumatismos (por golpes o continuo frote de ojos).
  • Padecer conjuntivitis.
  • Subida considerable de la presión arterial.
  • Toma frecuente de antiagregantes plaquetarios (como la Aspirina, entre otros).
  • Toma frecuente de anticoagulantes (tales como el Sintrom).
  • Padecer enfermedades de discrasias sanguíneas, como la hemofilia o la drepanocitosis.
  • Padecer alteraciones vasculares como los angiomas o las telangiectasias.
  • Como consecuencia de presentar un vómito.
  • Otras causas desconocidas.

Síntomas del hiposfagma

Es mayoritariamente asintomático, es decir, que muchas veces el paciente ni se percata de él.

No genera molestias ni dolor, sino que a veces, existe una diminuta percepción al parpadear. En algunos casos, ni el mismo paciente localiza el derrame de sangre en el ojo, sino que le avisa otra persona.

¿Es un problema grave?

Aunque pueda ser llamativa y parecer grave, nada más lejos de la realidad. Es mayoritariamente inocua y no molesta.

No tiene consecuencias o desencadenantes graves.

Diagnóstico por parte del oftalmólogo

Una vez que el paciente localiza (o le localizan), el pequeño derrame de sangre en el ojo, debe visitar al oftalmólogo para que haga su diagnóstico y compruebe que no existe mayor complicación.

Durante la visita, el oftalmólogo hará una exploración bastante sencilla y rápida; basada sobre todo en la observación del ojo en la lámpara de hendidura, y comprobando que la coloración de la zona es uniforme, que los bordes estén nítidos y que no se perciba inflamación alguna.

Si el paciente tomara algún tipo de fármaco anticoagulante o antiagregante plaquetario, como el Sintrom, Aspirina, Plavix, Adiro, etc., se le debe de tranquilizar y derivar a la consulta al médico de cabecera del paciente, para que realice el seguimiento adecuado.

También será conveniente una toma de presión arterial en una farmacia o en el médico de cabecera, para determinar las causas y hacer un tratamiento acorde.

¿Requiere tratamiento?

En la mayoría de los casos, éste no requiere de tratamiento específico, ya que la sangre irá cambiando de tonalidad y absorbiéndose progresivamente hasta desaparecer por completo, normalmente, en unas 2 o 3 semanas.

El oftalmólogo puede recetar al paciente unas lágrimas artificiales si éste tuviera alguna molestia.

El paciente deberá ir revisando su presión arterial, si esa ha sido la causa de la aparición del hiposfagma.

¿Puede repetirse?

Si, sobre todo si la causa ha sido por una subida la presión arterial o por padecer alguna enfermedad como: bulimia, hemofilia u otras.

¿Cómo prevenirlo?

Para prevenir la aparición del primer hiposfagma o posteriores, en conveniente controlar la presión arterial, si se tiende a sufrir subidas considerables.

También debería el paciente tratarse las enfermedades derivadas, o las afecciones como el estreñimiento o la tos, entre otras.

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