Qué vas a encontrar en este artículo

Introducción

El término “conjuntivitis” es a menudo asociado por el público general con enrojecimiento de los ojos.

Existen varias formas de conjuntivitis, la mayoría de las cuales no son graves, pero requieren tratamiento médico. Aparecen en uno o ambos ojos, producen ojos rojos, con sensación de ardor, lagrimeo, picor más o menos intensos, párpados hinchados e incluso secreciones blancas o amarillas.

En este artículo vamos a hablar sobre la conjuntivitis vírica.

conjuntivitis vírica 2

¿Qué es la conjuntivitis vírica?

La conjuntivitis vírica es una inflamación aguda de la conjuntiva provocada por un virus. La conjuntiva es la mucosa transparente que recubre la parte externa del ojo y el interior de los párpados y desempeña un papel protector del globo ocular. Frente a una agresión viral la inflamación de la conjuntiva provoca hiperemia, es decir la dilatación de los vasos sanguíneos lo que le da al ojo el color rosado o rojo, propio de las conjuntivitis. Usualmente afecta un ojo y luego se pasa al otro.

La conjuntivitis vírica es el tipo más común de conjuntivitis, está asociada en el 80% de los casos a una infección respiratoria o a un resfriado común.

La conjuntivitis vírica suele durar entre 1 y 3 semanas (en los casos graves).

Existen otros virus, mucho menos frecuente, que pueden provocar una conjuntivitis, de las más graves: son los virus de la familia herpes, como el herpes simple y el virus varicela-zoster, que causan el llamado herpes oftálmico.

¿Es contagiosa la conjuntivitis vírica?

La conjuntivitis vírica es muy contagiosa desde el periodo de incubación (que empieza unos días antes de que aparezcan los primeros síntomas) y hasta aproximadamente dos semanas después de la aparición de los síntomas.

Si no se toman medidas de higiene la conjuntivitis vírica puede dar lugar a verdaderas epidemias en escuelas o lugares concurridos ya que se contagia por contacto directo con secreciones respiratorias y oculares, y con el contacto de mano a ojo, etc.

¿Síntomas de la conjuntivitis vírica?

  • Picor o sensación de ardor, que provoca la necesidad de rascarse y frotarse los ojos insistentemente.
  • Enrojecimiento ocular que puede ser leve, se manifiesta un ligero tono rosado o en casos más serios puede adquirir el ojo un tono rojizo intenso.
  • Parpados inflamados que pueden llegar a dificultar la apertura del ojo.
  • Lagrimeo (secreción acuosa).
  • Visión normal.
  • No suele haber legañas o si existen suelen ser blanquecinas.
  • Inflamación de los ganglios linfáticos situados detrás de las orejas.
  • Fiebre no superior a 38º.

En las conjuntivitis adenovirica los pacientes pueden presentar:

  • Fotofobia -intolerancia a la luz.
  • Sensación de cuerpo extraño.

En el momento en el que se manifieste alguno de los síntomas anteriores, juntos o por separado, se debe acudir al oftalmólogo para que se pueda determinar el tipo de conjuntivitis, excluir el diagnostico de conjuntivitis bacteriana, instaurar cuanto antes un tratamiento que pueda aliviar las molestias y hacer un seguimiento de la evolución de la conjuntivitis.

¿Cómo se diagnostica la conjuntivitis vírica?

El medico puede determinar si el origen de la conjuntivitis es viral o bacteriana haciendo un análisis de los antecedentes del paciente, de sus síntomas y una exploración ocular con lámpara de hendidura con tinción de fluoresceína de la córnea.

En algunos casos se manda un cultivo a analizar para poder determinar el tipo de virus responsable de la conjuntivitis, o confirmar si es o no una conjuntivitis bacteriana.

diagnóstico de conjuntivitis vírica

Tratamiento de la conjuntivitis vírica:

El tratamiento de la conjuntivitis depende de su causa. Es imprescindible consultar a un oftalmólogo para determinar el tipo de conjuntivitis y que le pueda prescribir el tratamiento adecuado.

En los casos de conjuntivitis vírica, el tratamiento está enfocado a mejorar la calidad de vida del paciente y a evitar complicaciones. No se suele prescribir antibiótico en un principio. El tratamiento suele consistir en realizar lavados frecuentes del interior del ojo (de 4 a 5 veces al día con suero fisiológico). La aplicación de compresas frías y de lágrimas artificiales ayudan al alivio sintomático reduciendo el escozor y las molestias derivadas de la conjuntivitis.

El oftalmólogo puede a veces mandar un antibiótico, si la diferenciación entre conjuntivitis vírica y conjuntivitis bacteriana no es clara. Por otra parte, se puede prescribir un colirio con corticoides a los pacientes con fotofobia intensa o deterioro de la visión, pero nunca durante un período de tiempo prolongado.

En todos los casos, es muy importante que estas gotas sean recetadas por un oftalmólogo y no deben tomarse sin consultar al médico. Todos los colirios, lágrimas o suero que se apliquen en el ojo convienen que estén muy fríos ya que el frío tiene un importante componente antiinflamatorio.

Si desea utilizar remedios naturales puede aplicar compresas tibias sobre los ojos lo que le puede proporcionar un cierto alivio al propiciar el descanso y la relajación. Las compresas de agua fría que se aplican a los ojos también pueden ayudar a aliviar la sensación de ardor. Todos los demás remedios naturales que pueda encontrar en internet no son métodos contrastados y pueden incluso provocar más irritación que alivio. Es aconsejable comentar con su oftalmólogo en caso de conjuntivitis si se puede utilizar algún que otro tratamiento casero.

¿Cómo prevenir la conjuntivitis vírica?

A parte del tratamiento prescrito por el oftalmólogo es importante seguir estas pautas para evitar la propagación de la conjuntivitis infecciosa:

  • No compartir toallas, sabanas o fundas de almohada.
  • Evitar compartir maquillaje ni accesorios de higiene.
  • No frotarse los ojos.
  • No acudir a la piscina.
  • Evitar maquillarse los ojos durante el tratamiento.
  • Utilizar desechable para limpiar las secreciones.
  • Siempre lavarse las manos antes y después de tocarse los ojos.
  • Procurar utilizar un envase por cada ojo, que sea de suero o de lágrimas artificiales.

¿Tiene complicaciones la conjuntivitis vírica?

El pronóstico de la conjuntivitis vírica suele ser bueno. Siguiendo las pautas descritas, la conjuntivitis vírica suele curarse en un mes más o menos. Puede haber complicaciones asociadas a la infección o al uso de los colirios pautados como infiltrados corneales o reacciones alérgicas. Los infiltrados corneales provocan visión borrosa, pueden tardar meses en desaparecer y necesitar un tratamiento a base de corticoides.