Según un estudio publicado en la revista Optometry and Vision Science (diario oficial de la Academia Americana de Optometría), los pacientes que toman medicamentos reductores del colesterol de tipo estatinas pueden tener un mayor riesgo de desarrollar cataratas. Los investigadores señalan que se necesita más investigación para entender la verdadera naturaleza de esta asociación, pero los datos apuntan a una relación estadísticamente significativa que merece atención.
Qué encontró el estudio
El estudio, dirigido por Carolyn M. Machan de la Universidad de Waterloo (Ontario, Canadá), analizó a casi 6.400 pacientes de la clínica de optometría de esa universidad en los años 2007 y 2008. De ellos, 452 tenían diabetes tipo 2.
El objetivo era evaluar si el uso de estatinas y la diabetes eran factores de riesgo independientes para el desarrollo de cataratas relacionadas con la edad, controlando otras variables como el sexo, el tabaquismo y la hipertensión arterial.
Los resultados mostraron que:
- El 56 % de los pacientes con diabetes tipo 2 tomaban estatinas; el 16 % de las personas sin diabetes también las tomaban.
- Tanto la diabetes como el uso de estatinas se asociaron de forma estadísticamente significativa con una mayor tasa de cataratas relacionadas con la edad.
- El uso de estatinas se asoció con un aumento del 57 % en el riesgo de cataratas, tras ajustar el resto de factores.
- La diabetes se asoció con un aumento del 82 % en ese mismo riesgo.
- El incremento de riesgo asociado al uso de estatinas fue estadísticamente comparable al asociado a la diabetes, aunque el tipo de catarata difería entre ambos grupos: las cataratas subcapsulares posteriores —típicamente asociadas a la diabetes— no se relacionaron de forma significativa con el uso de estatinas.
¿Por qué podrían las estatinas aumentar el riesgo de cataratas?
El mecanismo exacto no está del todo claro. Una hipótesis señala que el colesterol desempeña un papel en el mantenimiento de la transparencia del cristalino, y que la reducción farmacológica del colesterol podría alterar ese equilibrio. Otra línea de investigación apunta a que las estatinas pueden interferir con la síntesis de proteínas del cristalino, modificando su estructura y favoreciendo la opacificación.
Sin embargo, es importante contextualizar este dato: las estatinas están entre los medicamentos más prescritos del mundo y sus beneficios cardiovasculares —reducción del riesgo de infarto de miocardio, ictus y mortalidad cardiovascular— están ampliamente demostrados. El posible aumento del riesgo de cataratas no debe interpretarse como una razón para abandonar o evitar el tratamiento con estatinas sin consultar previamente con el médico responsable.
Lo que sí indica este tipo de evidencia es que los pacientes en tratamiento crónico con estatinas —especialmente si además tienen diabetes o hipertensión— deben prestar especial atención a su salud ocular y realizar revisiones oftalmológicas periódicas para detectar precozmente cualquier cambio en el cristalino.
Otros factores de riesgo de cataratas que conviene conocer
Las estatinas son solo uno de los factores que pueden aumentar el riesgo de cataratas. Los más documentados en la literatura científica son:
- Envejecimiento: es la causa principal. A partir de los 60 años, la prevalencia de cataratas aumenta de forma significativa.
- Diabetes: como muestra el propio estudio, la diabetes aumenta el riesgo de cataratas hasta en un 82 % y genera un tipo específico de catarata (subcapsular posterior) que puede aparecer a edades más tempranas.
- Exposición solar acumulada: la radiación ultravioleta es un factor de riesgo bien establecido para el desarrollo de cataratas corticales.
- Corticoides sistémicos o tópicos: el uso prolongado de corticosteroides, especialmente en colirio, aumenta el riesgo de cataratas subcapsulares posteriores.
- Tabaquismo: fumadores tienen mayor prevalencia de cataratas nucleares.
- Miopía alta: los pacientes con miopía superior a -6 dioptrías desarrollan cataratas antes que la población general.
- Traumatismos oculares: un golpe directo en el ojo puede acelerar o desencadenar la opacificación del cristalino.
Si tomas estatinas, revisa tu salud ocular — las cataratas tienen tratamiento
La conclusión práctica de toda esta evidencia es sencilla: si llevas años tomando estatinas, si además tienes diabetes o hipertensión, o si tienes más de 55-60 años, una revisión oftalmológica anual es una medida preventiva razonable y sencilla. No para alarmar, sino porque la detección precoz de las cataratas permite planificar la cirugía en el momento más adecuado, antes de que la pérdida de visión interfiera en tu vida diaria.
¿Qué síntomas pueden indicar que estás desarrollando cataratas?
- Visión progresivamente nublada o borrosa, como si miraras a través de un cristal empañado.
- Deslumbramientos y halos alrededor de las luces, especialmente de noche al conducir.
- Necesidad de más luz para leer o para realizar tareas cotidianas.
- Colores que parecen menos vivos o con un tono amarillento.
- Cambios frecuentes en la graduación de las gafas.
- Sensación de que la visión de cerca mejora temporalmente (el llamado «segundo ojo joven», causado por el cambio refractivo que produce la catarata al crecer).
Todos estos síntomas son señales de que el cristalino puede estar opacificándose. Ninguno de ellos debe ignorarse.
Las cataratas tienen solución: la cirugía es sencilla, rápida y segura
La cirugía de cataratas es la intervención oftalmológica más frecuente del mundo y una de las más seguras de toda la medicina. Consiste en extraer el cristalino opaco mediante una técnica mínimamente invasiva llamada facoemulsificación y sustituirlo por una lente intraocular artificial que restaura la transparencia del ojo.
La operación se realiza con anestesia local en colirio (sin agujas, sin sedación general), de forma ambulatoria y en aproximadamente 15 minutos por ojo. El paciente va a su casa el mismo día y en la mayoría de los casos nota mejoría visual al día siguiente.
Además, la cirugía de cataratas permite aprovechar el momento para corregir otros defectos refractivos preexistentes —miopía, hipermetropía, astigmatismo, presbicia— mediante la elección de una lente intraocular premium (multifocal, trifocal o tórica). En muchos casos, el paciente sale de la operación con la mejor visión que ha tenido en décadas, sin necesitar gafas para prácticamente ninguna actividad.
Para entender en detalle qué son las cataratas, cómo se diagnostican y cómo es el proceso quirúrgico completo, consulta nuestro artículo sobre cataratas: causas, síntomas y tratamiento, escrito por el Prof. Miguel Ángel Teus.
Si quieres conocer todas las opciones de lente intraocular disponibles y cuál puede ser la más adecuada para ti, visita también nuestra página sobre la operación de cataratas en Novovisión.
¿Notas que tu visión ha empeorado últimamente? Pide una revisión oftalmológica.
Si tomas estatinas, tienes diabetes o tienes más de 55 años y notas cambios en tu visión, una exploración oftalmológica puede detectar a tiempo cualquier inicio de catarata. En Novovisión la primera consulta es gratuita.





Buenos tardes, Doctora
Hace poco leí que la Atorvastina puede llegar a afectar el cristalino del ojo. Más allá de que sea realmente así, lo concreto es que yo tuve que operarme de cataratas luego de haver consumido esa droga. Ahora ya tengo lentes intraoculares en ambos ojo. La pregunta es si la droga también podría llegar a afectar a esos lentes inorgánicos. Se supone que no, pero quisiera asegurarme.
Saludos cordiales
Fabián Armilio
Buenos días Fabiá,
esa duda debería de preguntársela al oftalmólogo/a que le operó.
Muchas gracias
Un saludo