Las cataratas son la principal causa de ceguera en el mundo y, al mismo tiempo, la causa de ceguera más tratable: la cirugía de cataratas es una de las intervenciones más frecuentes, más seguras y con mayor impacto positivo en la calidad de vida de toda la medicina.
Esta guía recoge todo lo que necesitas saber sobre las cataratas: qué son exactamente, por qué aparecen, cómo se manifiestan según su estadio de desarrollo, cómo se diagnostican, cuándo y cómo se opera, qué tipos de lentes intraoculares existen y qué puedes esperar después de la intervención.
El contenido de este artículo está supervisado por el Prof. Miguel Ángel Teus, Catedrático de Oftalmología en la Universidad de Alcalá y Coordinador Médico de Novovisión Madrid.
¿Qué es una catarata?
Una catarata es la opacificación progresiva del cristalino, la lente natural del ojo que se sitúa justo detrás de la pupila. En condiciones normales, el cristalino es transparente y flexible, lo que permite enfocar objetos a distintas distancias. Con el paso de los años, las proteínas que componen el cristalino se desnaturalizan y se agrupan formando zonas opacas que reducen el paso de la luz hacia la retina.
El resultado es una pérdida gradual de la visión: primero se reduce la nitidez, luego aparecen deslumbramientos y halos, y finalmente la visión puede quedar muy comprometida si la catarata no se trata.
A diferencia de lo que muchas personas creen, la catarata no es una película que crece sobre el ojo por fuera: es una transformación interna del cristalino, que está dentro del globo ocular. Tampoco es reversible con medicación ni con cambios en el estilo de vida: la cirugía es el único tratamiento eficaz.
Tipos de cataratas
Según su localización dentro del cristalino
- Catarata nuclear: afecta al núcleo central del cristalino. Es la más frecuente en el envejecimiento normal. Suele producir un aumento de la miopía en las primeras fases (el llamado «segundo ojo joven»: el paciente que necesitaba gafas de cerca de repente ve mejor de cerca, aunque sea temporalmente) y progresa hacia pérdida de agudeza visual generalizada.
- Catarata cortical: afecta a la corteza del cristalino, en forma de radios que se extienden desde la periferia hacia el centro. Produce deslumbramientos y halos intensos, especialmente al conducir de noche.
- Catarata subcapsular posterior: se localiza en la cápsula posterior del cristalino, en la zona central del eje visual. Es la que peor afecta a la visión en fases más tempranas porque se sitúa exactamente donde pasa la luz. Asociada al uso prolongado de corticoides, diabetes y radiación.
- Catarata mixta: combinación de los tipos anteriores, frecuente en cataratas avanzadas.
Según su causa
- Catarata senil o relacionada con la edad: la más frecuente. Proceso natural de envejecimiento del cristalino. Aparece habitualmente a partir de los 60-65 años, aunque puede comenzar antes.
- Catarata congénita: presente desde el nacimiento o que se desarrolla en los primeros meses de vida. Puede ser unilateral o bilateral. Requiere tratamiento urgente para evitar ambliopía (ojo vago).
- Catarata secundaria o inducida: producida por enfermedades (diabetes, uveítis, glaucoma) o por fármacos (especialmente corticoides sistémicos o tópicos en uso prolongado).
- Catarata traumática: consecuencia de un traumatismo ocular directo. Puede aparecer de forma inmediata o años después del golpe.
- Catarata por radiación: exposición a radiaciones ionizantes o ultravioleta intensa y prolongada.
Factores de riesgo
Aunque el envejecimiento es la causa principal, existen factores que aceleran la aparición o agravan la progresión de las cataratas:
- Diabetes mellitus
- Tabaquismo
- Exposición solar acumulada sin protección ocular
- Uso crónico de corticoides (orales, inhalados o tópicos oculares)
- Miopía alta (más de -6 dioptrías)
- Antecedentes familiares de cataratas precoces
- Traumatismos oculares previos
- Uso de estatinas (asociación estadística documentada, aunque el mecanismo no está del todo claro)
Síntomas de las cataratas según el estadio
La catarata es un proceso gradual. Los síntomas evolucionan con el tiempo y no todos los pacientes los experimentan en el mismo orden ni con la misma intensidad:
| Estadio | Síntomas habituales | Impacto en vida diaria |
|---|---|---|
| Incipiente | Ligera reducción de nitidez. Cambios frecuentes de graduación. Posible mejora transitoria de la visión cercana (núcleo miópico). | Mínimo. El paciente puede no notarlo. |
| Moderada | Visión borrosa o nublada progresiva. Deslumbramientos. Halos alrededor de las luces. Colores menos vivos. Necesidad de más luz para leer. | Interfiere en conducción nocturna, lectura y actividades de precisión. |
| Avanzada | Visión muy reducida. Dificultad para reconocer caras o leer. La pupila puede verse blanquecina a simple vista. | Limitación severa de autonomía. Riesgo de caídas y accidentes. |
| Madura / hipermadura | Visión muy escasa o prácticamente nula. Riesgo de complicaciones secundarias (glaucoma facomórfico, uveítis). | Ceguera funcional. Requiere cirugía urgente. |
Señal de alerta específica: si has necesitado menos gafas para leer de cerca en los últimos meses, no lo celebres todavía. Puede ser el «segundo ojo joven» que produce la catarata nuclear al aumentar la potencia del cristalino. Es una mejora temporal que anuncia el inicio del proceso.
Diagnóstico de las cataratas
El diagnóstico es clínico y se realiza en una revisión oftalmológica completa. Las pruebas habituales incluyen:
- Medición de la agudeza visual con y sin corrección.
- Biomicroscopía con lámpara de hendidura: permite visualizar directamente el grado y tipo de opacificación del cristalino.
- Tonometría: medición de la presión intraocular para descartar glaucoma asociado.
- Exploración del fondo de ojo: imprescindible para valorar el estado de la retina y la mácula antes de planificar la cirugía. Una patología retiniana grave puede limitar el resultado visual esperado aunque la catarata se opere correctamente.
- Biometría ocular: medición de la longitud axial del ojo y la curvatura corneal para calcular la potencia exacta de la lente intraocular que se implantará. Es la prueba más determinante para el resultado visual postoperatorio.
Para entender en profundidad por qué la biometría es tan crítica, puedes consultar nuestro artículo sobre la biometría ocular como prueba diagnóstica.
¿Cuándo hay que operarse?
No existe una regla fija sobre el momento exacto para operar. La indicación quirúrgica se basa en el impacto que la catarata tiene en la calidad de vida del paciente, no en el grado de opacificación que se ve en el microscopio.
Se recomienda valorar la cirugía cuando:
- La visión borrosa interfiere en actividades cotidianas: conducir, leer, reconocer caras, trabajar.
- Los deslumbramientos o halos comprometen la seguridad al conducir de noche.
- La pérdida de visión afecta a la autonomía o aumenta el riesgo de caídas.
- La catarata empieza a producir complicaciones secundarias (glaucoma por bloqueo del ángulo, inflamación).
No hay que esperar a que la catarata esté «madura»: es un mito de la medicina del siglo pasado. Hoy la técnica quirúrgica (facoemulsificación) funciona mejor en cataratas moderadas que en cataratas muy avanzadas, donde el núcleo duro requiere más energía de ultrasonidos y aumenta ligeramente el riesgo quirúrgico.
Cómo es la operación de cataratas
La cirugía de cataratas es una intervención ambulatoria, con anestesia local en colirio (sin agujas, sin sedación general) y de muy corta duración. El paciente está despierto y se va a casa el mismo día.
La técnica: facoemulsificación
Es la técnica estándar en la actualidad. El cirujano realiza una microincisión de 2-3 mm en el borde de la córnea. A través de ella introduce una sonda que emite ultrasonidos que fragmentan el núcleo del cristalino opacificado, que se aspira y extrae. La cápsula del cristalino se conserva intacta: es el soporte donde se implantará la lente intraocular.
Duración: entre 10 y 20 minutos por ojo. En la mayoría de los casos se opera un ojo cada vez, con un intervalo de 1-4 semanas entre ambos.
La lente intraocular
Una vez extraído el cristalino, se implanta una lente intraocular (LIO) artificial en el saco capsular. Esta lente no envejece, no genera nuevas cataratas y permanece en el ojo de forma indefinida.
La elección de la lente es una de las decisiones más importantes de la planificación quirúrgica, porque determina el resultado visual a largo plazo:
| Tipo de lente | Corrige | Necesita gafas después | Perfil ideal |
|---|---|---|---|
| Monofocal | Catarata + defecto refractivo a una distancia | Sí, para cerca (o para lejos según programación) | Paciente que acepta gafas para alguna distancia |
| Tórica | Catarata + astigmatismo | Solo para cerca | Paciente con astigmatismo que quiere buena visión de lejos |
| Multifocal | Catarata + presbicia (lejos y cerca) | Mínima o ninguna | Paciente que quiere independencia de gafas |
| Trifocal | Catarata + presbicia (lejos, intermedia y cerca) | Prácticamente ninguna | Paciente activo, usuario de pantallas, máxima independencia |
| Tórica multifocal / trifocal | Catarata + astigmatismo + presbicia | Ninguna en la mayoría | Paciente con astigmatismo que quiere la máxima independencia visual |
Recuperación: qué esperar
- Primeras horas: el ojo puede estar algo irritado o sensible a la luz. La visión mejora progresivamente en las primeras 24-48 horas.
- Al día siguiente: revisión postoperatoria. La mayoría de los pacientes ya nota mejoría visual significativa.
- Primera semana: colirios antibióticos y antiinflamatorios pautados. Sin natación, sin esfuerzos físicos intensos ni frotamiento ocular.
- Al mes: la visión se estabiliza. Segunda revisión.
- A los 3 meses: resultado visual definitivo. Si hay astigmatismo o defecto refractivo residual relevante, se puede plantear un retoque láser.
En algunos pacientes, meses o años después de la cirugía, la cápsula que sostiene la lente puede opacificarse y provocar de nuevo visión borrosa. Esto no es una recaída de la catarata: es una complicación tardía frecuente y de solución sencilla llamada opacificación de la cápsula posterior. Se trata con una capsulotomía con láser YAG: un procedimiento ambulatorio de 5 minutos, indoloro y con efecto inmediato.
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Preguntas frecuentes sobre las cataratas y su operación
¿Las cataratas vuelven a salir después de operarse?
No. La lente intraocular implantada es artificial y no puede opacificarse de la misma manera que el cristalino natural. Las cataratas no reaparecen. Lo que sí puede ocurrir es que la cápsula que sostiene la lente se enturbie con el tiempo (opacificación de la cápsula posterior), lo que produce síntomas similares a la catarata pero se resuelve de forma sencilla con una capsulotomía YAG sin necesidad de una nueva operación.
¿Puedo conducir después de la operación de cataratas?
En la revisión del día siguiente, si la agudeza visual es adecuada, el especialista te autorizará a conducir. La mayoría de los pacientes puede retomar la conducción diurna a las 24-48 horas. La conducción nocturna puede requerir unos días adicionales de adaptación, especialmente si se ha implantado una lente multifocal (los halos nocturnos son normales al principio y se reducen en las primeras semanas).
¿Cuánto cuesta la operación de cataratas?
En Novovisión la cirugía de cataratas está disponible desde 1.600 € + lente por ojo. El precio varía según el tipo de lente intraocular elegida: las lentes premium (multifocales, trifocales, tóricas) tienen un coste adicional que compensa la mayor independencia visual que ofrecen. Disponemos de financiación sin intereses hasta 36 meses. El presupuesto exacto se facilita tras la valoración preoperatoria gratuita.
¿La operación de cataratas está cubierta por la Seguridad Social?
La cirugía de cataratas está incluida en la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud cuando la catarata tiene un impacto clínico significativo en la visión. Sin embargo, la Seguridad Social cubre exclusivamente la lente monofocal estándar. Si el paciente quiere una lente premium (multifocal, trifocal o tórica) que elimine la dependencia de gafas, debe abonar la diferencia en centros privados. Los tiempos de espera en la sanidad pública para cataratas son variables según la comunidad autónoma.
¿Se opera un ojo o los dos a la vez?
En la práctica habitual en España, los dos ojos se operan en sesiones separadas, con un intervalo de 1 a 4 semanas entre el primer y el segundo ojo. Esto permite verificar el resultado del primero antes de intervenir el segundo y minimiza el riesgo de complicaciones infecciosas bilaterales simultáneas. Algunos centros ofrecen cirugía bilateral inmediata (los dos ojos el mismo día) bajo protocolos específicos de seguridad, aunque no es la práctica más extendida.
¿La operación de cataratas duele?
No. Se realiza con anestesia local en colirio y el paciente no siente dolor durante la intervención. Puede percibir algo de presión y luz intensa, pero no dolor. En el postoperatorio puede haber leve irritación u escozor durante las primeras horas, que se controla bien con el tratamiento pautado.
¿Qué pasa si tengo catarata y también astigmatismo?
El astigmatismo no desaparece con la cirugía de cataratas convencional. Si quieres salir de la operación con buena visión de lejos sin gafas y tienes astigmatismo, necesitas una lente tórica. Te explicamos en detalle cómo funciona en nuestro artículo sobre cómo corregir cataratas y astigmatismo a la vez con la lente tórica.
¿Cuánto tiempo dura la intervención?
La cirugía de facoemulsificación dura entre 10 y 20 minutos por ojo. El tiempo total en la clínica ese día es de aproximadamente 1,5-2 horas, incluyendo la preparación preoperatoria y el descanso postoperatorio inmediato. Es completamente ambulatoria: el paciente se va a casa el mismo día.
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