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Cómo prevenir la fatiga ocular – Introducción

La fatiga se induce por la concentración en la pantalla, no apartar la mirada ni un segundo de lo que estamos viendo para no perder detalle, hace que el ritmo de parpadeo se reduzca y, en definitiva, induzcamos ojo seco provoca fatiga visual. Por este motivo, es recomendable reducir el uso del ordenador, la tablet o el televisor. No obstante, a raíz del aislamiento provocado por la crisis del coronavirus, en la que una gran parte de la población está trabajando a distancia, desde su hogar, es conveniente seguir una serie de pautas.

Según los estudios realizados, no está comprobado que las pantallas digitales sean dañinas para los ojos, pero de lo que no hay duda es que su uso continuado crea una gran fatiga ocular, lo cual es perjudicial para las personas que sufren ciertas afecciones oculares.

Debido a la situación excepcional creada por la pandemia del coronavirus, que ha obligado al aislamiento y al teletrabajo desde los hogares vamos a detallar las siguientes pautas para que la población las siga en su casa.

Pautas para el cuidado de los ojos con dispositivos electrónicos

Para una buena higiene visual, el borde superior de la pantalla de tu ordenador debe situarse al nivel de tus ojos, así mantendrás una postura corporal cómoda y reduciremos la apertura palpebral para minimizar la sensación de ojo seco.

Si trabajas durante muchas horas con el ordenador u otros dispositivos electrónicos, cambia de vez en cuando la distancia de enfoque de los ojos, para evitar la fatiga visual. Alterna la fijación de la vista con la pantalla del ordenador y la lejanía.

También puedes relajarte cerrando los ojos de vez en cuando y moviendo el ojo en forma circular o de un lado a otro.

Parpadea a menudo, para generar una lubricación adecuada al ojo.

Haz descansos de vez en cuando. Lo aconsejable en estos casos obligados de uso intensivo de pantallas es hacer interrupciones cada 20 minutos cerrando los ojos durante unos 20 segundos.

Reducir el uso de las pantallas digitales

Si el uso prolongado de las pantallas digitales no se debe a obligaciones laborales, hay que procurar no dejarse arrastrar por la pereza y pasarse todo el día viendo la televisión o jugando con el ordenador.

Así mismo es muy recomendable poner un horario para toda la familia en el que se pueda compartir una película y disfrutarla todos juntos, evitando así que cada uno se encierre en su habitación a pasar horas viendo películas en cualquier tipo de dispositivo. Resulta muy beneficioso hacer de la sala de televisión un punto de encuentro familiar y estrechar las relaciones.

Dependiendo de cómo sea el tamaño de la televisión, habrá que guardar una distancia proporcional (por ejemplo, con una de 32 pulgadas, unos 2 metros; de 46 pulgadas, unos 2,5 metros).

Efectos de la luz de la pantalla en los ojos y en el cerebro

Trabajar mucho con pantallas no provoca daño ocular grave, pero favorece la fatiga y puede dar síntomas como el escozor, visión borrosa, ojos rojos, lagrimeo, ojo seco y dolor de cabeza. “Por lo general, este cansancio se debe a que mantenemos fijo el enfoque a una distancia y parpadeamos con menos frecuencia”.

La luz natural proveniente del sol es la que le indica al cerebro que hay que despertarse y le mantiene en alerta, ya que reduce la producción de la hormona del sueño (la melatonina).

Las pantallas digitales también emiten luz, y el problema surge especialmente cuando se utilizan por la noche, ya que pueden alterar el ritmo circadiano y provocar insomnio.

Por eso, “hay que evitar utilizarlas en las dos horas antes de irse a dormir. Y en caso de usarlas por la noche, es conveniente configurarlas en modo nocturno (con el fondo oscuro y una reducción del brillo)”.

El parpadeo de los ojos y el cambio de enfoque

El problema de leer en los dispositivos electrónicos es que siempre enfocamos a la misma distancia, lo cual no sucede con un libro en papel (la forma de leer es diferente, movemos más la mano para acomodar el libro).

Además, siempre que se lee en cualquier soporte, ya sea en papel o en digital, reducimos el número de veces que parpadeamos de unas 15 veces por minuto a 6, lo cual repercute en la lubricación del ojo y en su fatiga visual.

Los dispositivos que tienen tinta electrónica y no tienen una pantalla retroiluminada (diversos modelos de libros electrónicos y algunos teléfonos móviles) fatigan mucho menos la vista, pues sus efectos son equiparables a los del papel, y permiten leer sin reflejos incluso a pleno sol.