La cirugía de oftalmopatía tiroidea corrige las secuelas que la enfermedad tiroidea deja en los ojos: los ojos saltones, la visión doble y la apertura excesiva de los párpados. También protege la visión cuando la inflamación comprime el nervio óptico. Suele realizarse en varios pasos, cada uno con un objetivo concreto, y se planifica junto al endocrinólogo para elegir el momento más adecuado.
| Cirugía de oftalmopatía tiroidea | En resumen |
|---|---|
| Qué corrige | Ojos saltones, visión doble, retracción de párpados y compresión del nervio óptico |
| Cuándo se opera | En la fase inactiva de la enfermedad, salvo urgencias que amenazan la visión |
| Pasos | Descompresión orbitaria, cirugía de músculos y cirugía de párpados, en ese orden |
| Anestesia | General en la descompresión; local en muchas cirugías de párpados |
| Recuperación | Lenta y con seguimiento estrecho del oftalmólogo |
¿Qué es la oftalmopatía tiroidea?

La oftalmopatía tiroidea es una enfermedad que provoca una inflamación de los músculos y los tejidos blandos que hay alrededor del ojo, dentro de la órbita. También se conoce como orbitopatía tiroidea u orbitopatía de Graves.
Puede producir ojos saltones (proptosis o exoftalmos), visión doble (diplopía), estrabismo, reducción de la agudeza visual e hipertensión ocular.
¿Por qué aparece?
Es una enfermedad autoinmune: el sistema de defensas ataca por error a la glándula tiroides y también a los tejidos de la órbita. Los músculos y la grasa que rodean el ojo se inflaman y aumentan de volumen, y como la órbita es una cavidad de hueso que no puede crecer, el ojo se ve empujado hacia delante.
Se asocia sobre todo a la enfermedad de Graves y al hipertiroidismo, aunque puede aparecer antes, después o incluso sin alteraciones del tiroides. Es más frecuente en mujeres, pero tiende a ser más grave en hombres, y el tabaco es el principal factor que la agrava, incluso como fumador pasivo.
Síntomas de la oftalmopatía tiroidea
Los síntomas varían mucho de un paciente a otro y pueden afectar a un ojo más que al otro. Los más habituales son:
- Ojos saltones y mirada de sorpresa por la retracción de los párpados.
- Enrojecimiento, irritación, sensación de arenilla y lagrimeo.
- Hinchazón de los párpados y bolsas marcadas.
- Sensibilidad a la luz y dificultad para cerrar los ojos al dormir.
- Visión doble y dolor al mover los ojos.
- Pérdida de visión o de intensidad de los colores, en los casos más graves.
La pérdida de visión es poco frecuente, pero es una urgencia: indica que el nervio óptico puede estar comprimido.
Fase activa y fase inactiva
La enfermedad tiene dos etapas. En la fase activa o inflamatoria, que suele durar entre seis meses y dos años, los ojos están rojos, hinchados y doloridos, y los cambios evolucionan. Después llega la fase inactiva o fibrótica: la inflamación se apaga, pero quedan secuelas permanentes, como los ojos saltones, la visión doble o la retracción de los párpados, que ya no mejoran por sí solas. Saber en qué fase está cada paciente es lo que decide el tratamiento.
Tratamiento médico antes de la cirugía
Durante la fase activa, el tratamiento es fundamentalmente médico y se coordina con el endocrinólogo, que se encarga de controlar la función del tiroides. Las medidas más habituales son:
- Dejar de fumar, la medida que más influye en la evolución.
- Lágrimas artificiales sin conservantes durante el día y gel o pomada por la noche.
- Gafas de sol y dormir con la cabecera elevada para reducir la hinchazón.
- Corticoides, habitualmente por vía intravenosa, para frenar la inflamación.
- Radioterapia orbitaria a dosis bajas en casos seleccionados.
- Otros fármacos inmunomoduladores cuando los anteriores no son suficientes.
- Prismas en las gafas para aliviar la visión doble mientras la enfermedad se estabiliza.
Estos tratamientos controlan la inflamación, pero no corrigen las secuelas que ya se han producido. Para eso está la cirugía.
¿Cuándo se utiliza la cirugía de oftalmopatía tiroidea?
La cirugía de oftalmopatía tiroidea se realiza a aquellos pacientes afectados por esta enfermedad en los que no ha sido eficaz la administración de corticoides o la aplicación de radioterapia orbitaria. Suele tratarse de casos en los que la enfermedad está muy avanzada o presenta riesgo de complicaciones como la pérdida de visión.
Cirugía urgente en la fase activa
Operar mientras la enfermedad está activa es más complejo y menos predecible, por lo que se reserva para situaciones que amenazan la visión: compresión del nervio óptico que no responde al tratamiento médico o exposición grave de la córnea porque los párpados no consiguen cerrar. En estos casos la descompresión orbitaria se realiza sin esperar.
Cirugía programada en la fase inactiva
La mayoría de las intervenciones se programan cuando la enfermedad lleva unos meses estable y la función tiroidea está controlada. Es el momento de corregir los ojos saltones, la visión doble y la posición de los párpados con resultados más duraderos y predecibles.
¿En qué consiste la intervención de oftalmopatía tiroidea?
La intervención de oftalmopatía tiroidea puede llegar a constar de tres pasos, dependiendo del caso de cada paciente. No todos los pacientes necesitan los tres, y entre uno y otro se deja un tiempo para que los tejidos se estabilicen.
Primer paso: descompresión orbitaria
El primero de ellos es la cirugía descompresiva orbitaria, en la que se gana espacio dentro de la órbita para que el ojo vuelva hacia atrás. Para ello se retira parte de las paredes óseas de la órbita, de modo que su contenido se expande hacia los senos de alrededor, y en muchos casos se extrae también parte de la grasa orbitaria. Con esto se reduce el contenido orbitario y el ojo retrocede.
Según la técnica, se trabaja sobre la pared interna, el suelo o la pared externa de la órbita, a través de pequeñas incisiones ocultas en la cara interna del párpado o en el pliegue del párpado superior. Se realiza con anestesia general. Además de corregir los ojos saltones, la descompresión alivia la presión sobre el nervio óptico y la sensación de tensión y dolor detrás del ojo.
Segundo paso: cirugía de los músculos extraoculares
En segundo lugar, se realiza una cirugía de los músculos extraoculares siempre y cuando el paciente presente estrabismo o diplopía. En la oftalmopatía tiroidea los músculos se vuelven rígidos y cortos, por lo que la técnica consiste sobre todo en debilitarlos, retrasando su punto de inserción en el ojo. El objetivo realista es que el paciente vea una sola imagen al mirar al frente y al leer, para poder conducir y hacer su vida con normalidad.
Tercer paso: cirugía de los párpados
Por último, cuando es necesario, se realiza una cirugía palpebral para recuperar la posición y la estética de los párpados. En el párpado superior se alargan los músculos que lo elevan para eliminar la mirada de sorpresa, y en el inferior a veces hay que añadir tejido para que vuelva a cubrir el ojo. Suele hacerse con anestesia local y sin ingreso.
Rehabilitación estética final
Una vez resueltos los ojos saltones, la visión doble y la retracción, muchos pacientes conservan bolsas o un aspecto envejecido de los párpados por la inflamación pasada. En ese momento puede plantearse una blefaroplastia u otros tratamientos para armonizar la mirada.
¿Por qué se sigue este orden?
Cada paso influye en el siguiente. La descompresión puede modificar la desviación de los ojos, y la cirugía de los músculos cambia la posición de los párpados. Por eso se opera siempre de atrás hacia delante: primero la órbita, después los músculos y por último los párpados. Saltarse el orden obliga a repetir cirugías.
Recuperación de la cirugía de oftalmopatía tiroidea
El postoperatorio es lento y requiere un seguimiento por parte del oftalmólogo. Los resultados son buenos. Como el tratamiento se hace por pasos, conviene entender la recuperación de cada uno:
| Intervención | Recuperación orientativa |
|---|---|
| Descompresión orbitaria | Hinchazón y hematomas las primeras semanas; vuelta a la actividad en una o dos semanas; resultado estable en unos meses |
| Cirugía de músculos | Ojo rojo y molestias durante unos días; la visión doble se reevalúa en las semanas siguientes |
| Cirugía de párpados | Inflamación durante una o dos semanas; la posición final se valora a los pocos meses |
| Proceso completo | Entre paso y paso se suelen dejar varios meses, por lo que la rehabilitación puede durar alrededor de un año |
Es un camino largo, pero cada paso aporta una mejora visible en la comodidad y en el aspecto de la mirada.
Cuidados después de la intervención
Tras cada cirugía conviene seguir unas pautas que facilitan la recuperación:
- Aplicar frío local y dormir con la cabeza elevada los primeros días.
- No sonarse la nariz con fuerza tras la descompresión, si se ha trabajado sobre los senos.
- Usar los colirios, pomadas y lágrimas artificiales pautados.
- Evitar esfuerzos físicos, piscina y maquillaje hasta que lo indique el oftalmólogo.
- Mantener el tratamiento tiroideo y no volver a fumar.
Ante dolor intenso que no cede, pérdida de visión, fiebre o sangrado abundante, hay que contactar con la clínica de inmediato.
Resultados de la cirugía
En la mayoría de los pacientes, la cirugía consigue que los ojos vuelvan a una posición más natural, que los párpados cierren bien y que la visión doble desaparezca en las posiciones de la mirada más importantes. Además del alivio de las molestias, muchas personas recuperan la confianza en su aspecto, algo que la enfermedad suele afectar mucho.
No siempre es posible eliminar por completo la visión doble en todas las direcciones de la mirada, y en algunos casos hace falta un pequeño ajuste de los músculos o de los párpados para afinar el resultado.
Riesgos y posibles complicaciones
Son cirugías seguras en manos especializadas, pero cada una tiene sus riesgos específicos:
- Aparición o empeoramiento de la visión doble tras la descompresión, que se corrige después con cirugía de los músculos.
- Pérdida temporal de sensibilidad en la mejilla o el labio superior.
- Sinusitis, infección o sangrado.
- Corrección insuficiente o excesiva de la posición de los ojos o de los párpados, que puede requerir un reajuste.
- Asimetría entre ambos ojos.
- Pérdida de visión, una complicación excepcional.
Conocer estos riesgos forma parte de la decisión, y en la consulta se explican en detalle según el plan de cada paciente.
Cirugía de oftalmopatía tiroidea en Clínicas Novovisión
La oftalmopatía tiroidea necesita un enfoque a largo plazo. En Clínicas Novovisión acompañamos al paciente desde la fase inflamatoria hasta la rehabilitación final, coordinándonos con su endocrinólogo, eligiendo el momento adecuado para cada intervención y realizando los distintos pasos quirúrgicos con el mismo equipo.
La valoración y el tratamiento se realizan en nuestras clínicas de Madrid, Murcia y Almería.
Cirugía de oftalmopatía tiroidea en Madrid
En nuestra clínica de Madrid valoramos la fase de tu oftalmopatía tiroidea y planificamos contigo cada paso, desde la descompresión orbitaria hasta la cirugía de párpados.
Paseo de la Castellana, 54, 28046 Madrid
Cirugía de oftalmopatía tiroidea en Murcia
¿Ojos saltones, visión doble o mirada de sorpresa por el tiroides? En Murcia estudiamos tu caso y te explicamos qué tratamiento necesitas y en qué momento.
Av. Libertad, 4, 1ºD, 30009 Murcia
Cirugía de oftalmopatía tiroidea en Almería
En nuestra clínica de Almería te acompañamos durante todo el tratamiento de la oftalmopatía tiroidea, en coordinación con tu endocrinólogo y con seguimiento cercano tras cada intervención.
Ctra. de Ronda, 9, 04004 Almería
Preguntas frecuentes sobre la cirugía de oftalmopatía tiroidea
¿Qué es la oftalmopatía tiroidea?
Es una enfermedad autoinmune asociada sobre todo a la enfermedad de Graves en la que se inflaman los músculos y la grasa que rodean el ojo. Puede causar ojos saltones, visión doble, retracción de los párpados y, en casos graves, pérdida de visión.
¿Cuándo es el mejor momento para operarse?
Lo habitual es operar en la fase inactiva, cuando la inflamación lleva unos meses estable y el tiroides está controlado. Solo se opera en fase activa si hay compresión del nervio óptico o exposición grave de la córnea.
¿La cirugía de oftalmopatía tiroidea se hace en una sola operación?
No siempre. El tratamiento completo puede incluir descompresión orbitaria, cirugía de los músculos y cirugía de los párpados, en ese orden y separadas por varios meses. Muchos pacientes solo necesitan uno o dos de estos pasos.
¿La descompresión orbitaria deja cicatrices?
Las incisiones se ocultan en la cara interna del párpado o en el pliegue del párpado superior, por lo que normalmente no dejan cicatrices visibles.
¿Desaparece la visión doble después de la cirugía?
La cirugía de los músculos busca que el paciente vea una sola imagen al mirar al frente y al leer. En la mayoría de los casos se consigue, aunque puede persistir algo de visión doble en miradas extremas.
¿Cuánto tiempo dura la recuperación?
Tras cada cirugía, la mayoría de los pacientes retoma su actividad en una o dos semanas. Como los pasos se separan varios meses, la rehabilitación completa puede durar alrededor de un año.
¿Puede volver la oftalmopatía después de operarse?
Una vez superada la fase inflamatoria es poco habitual que la enfermedad se reactive, aunque puede ocurrir. Dejar de fumar y mantener controlado el tiroides reduce ese riesgo.
¿El tratamiento del tiroides cura los ojos?
No directamente. Controlar el tiroides es imprescindible, pero la enfermedad ocular sigue su propio curso y sus secuelas requieren tratamiento oftalmológico específico.