VISIÓN INFANTIL
¿Nuestro hijo ve bien?
Los defectos visuales de la infancia condiciona la visión para el resto de la vida. Es misión del oftalmólogo y responsabilidad de los padres descubrir y tratar los problemas visuales de la infancia para poder solucionarlos y evitar pérdidas definitivas de visión.
Algunas observaciones indican cómo ve el niño
En niños menores de 1 años, la visión normal es inferior a la del adulto. En condiciones normales el niño:
-menor de 1 mes: cierra los ojos si le acercamos una linterna
-de 1-2 meses: mira a la linterna y a una mano que se mueva despacio.
-de 2-4 meses: sigue con los ojos cada vez más objetos en movimiento y comienza a jugar con su mano.
-de 5-6 meses se dirige a los juguetes con precisión y los coge
En niños mayores de 5 años algunos signos sugieren posibles problemas
-Se acerca o aleja demasiado cuando lee
-Se cansa al leer
-Se frota mucho los ojos
Situaciones de riesgo, en las que los problemas visuales son más frecuentes.
-Defectos visuales en los padres
-Problemas durante el embarazo
- Prematuros
-Lagrimeo continuo
-Párpado caído
-Ojos desviados obtener un d
-Lee con la cabeza inclinada hacia algún lado
-“Guiña” ambos ojos cuando fija la mirada en algo alejado
-Ojos enrojecidos y llorosos
-Se queja de dolor de cabeza
-Le molesta el sol y tropieza al entrar en sitios oscuros
Los defectos visuales son responsables de muchos fracasos escolares. En esta etapa de la vida, se ponen en manifiesto muchos defectos refractivos y otras enfermedades oculares menos frecuentes.
Ojo vago.
Es la principal causa de mala visión en menores de 40 años. Lo padecen aproximadamente 1 de cada 20 personas. Sólo es posible detectarlo en una revisión oftalmológica adecuada. El niño nunca se da cuenta.
Sólo la detección y el tratamiento en la primera infancia permite recuperar toda la visión.
Ptosis
Parpado superior caído, en ocasiones asociado a una mancha de color vinoso. Si el párpado llega a ocluir la pupila, será causa de ojo vago.
Lagrimeo
Muy frecuente en las primeras semanas de vida. Es consecuencia de que el desagüe natural de las lágrimas no está completamente formado aún. Se resuelve casi siempre en los primeros meses.
Estrabismo “falta de paralelismo entre ambos ojos”.
Afecta aproximadamente a 1 de cada 50 personas y suele provocar mala visión en uno de los ojos.
En ocasiones es muy evidente, un ojo está muy desviado. En otras es muy difícil de detectar, incluso para profesionales, y en estos casos se producen las mayores pérdidas de visión.
LA RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES
Solo la detección a tiempo de problemas visuales en los primeros años de la vida permite tratarlos adecuadamente y evitar pérdidas definitivas de visión.
En niños mayores de 8 años ya no es posible recuperar la visión pérdida.
Siempre ante cualquier sospecha acude a tu oftalmólogo o pediatra.
Niños normales, sin síntomas ni factores de riesgo, deben ser valorados por el oftalmólogo a los 4 años de edad.
¿Sabías que existe un tipo de adaptación para que tu hijo miope mayor de 12 años pueda ver bien todo el día sin gafas ni lentillas? Infórmate. |