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OFTALMOLOGÍA INFANTIL
Vamos a intentar explicar de manera sencilla algunas de las principales preguntas que nos hacen los padres respecto a la visión de sus niños. Todas ellas son importantes para poder adelantarnos a los problemas visuales que los pequeños puedan tener. Como ya hemos dicho en otras ocasiones la prevención es la mejor receta, así que, atentos papás y mamás.
¿Cómo ve un niño?
Al igual que el resto del organismo, el desarrollo de la visión progresa lentamente y evoluciona hasta convertirse en un sistema de funcionamiento casi perfecto.
Al nacer y en una primera etapa, la visión del niño es borrosa y comienza únicamente por responder con un parpadeo al estímulo de una luz brillante. Hacia las seis semanas, los ojos van acomodándose a la luz y, aun persistiendo la borrosidad en la visión, el niño es capaz de captar en cierto grado la referencia del rostro materno. Hacia los dos o tres meses responde con seguimiento de los ojos al movimiento de una luz brillante. Para evaluar los ojos nos basamos en diferentes pruebas y exploraciones según la etapa evolutiva.
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A los pocos días un niño parpadea ante una luz brillante. |
¿Cuánto ve un niño?
La capacidad de visión del niño va aumentando con el transcurso del tiempo. Siendo conscientes de la relatividad de estos datos diremos que, al mes de nacer, el niño tiene un 5% de la visión que alcanzará de adulto. Esta capacidad pasa a ser del 20 % entre los 2 y los 4 meses, alcanzado entre un 30% y un 40% al cumplir un año. Sólo cuando el niño cumple 3 ó 4 años alcanza el 100% de la visión.
¿Cómo valorar la visión en un niño?
En función de las etapas por las que atraviesa el proceso de desarrollo de la visión del niño, las pruebas de evaluación realizadas por el oftalmólogo para verificar la normalidad del proceso de aprendizaje visual son diferentes.
En lactantes sólo es posible valorar que el niño ve, es decir, que hay respuesta y reacciona a los estímulos de una luz, e incluso muestra algún seguimiento al movimiento de una luz brillante. Cuando el niño tiene una edad comprendida entre 2 y 3,5 años se utilizan tests de dibujos de objetos y animales que le resulten familiares. Entre 3,5 y 5 años la evaluación se puede hacer con signos y símbolos sencillos y fácilmente identificables. A partir de los cinco años ya se pueden utilizar también los números.
Con independencia de estos tests de visión, conviene evaluar no sólo la capacidad visual sino también otros aspectos de la visión que tendrán un protagonismo importante en el desarrollo motriz e intelectual del niño.
En este sentido, nos gustaría dejar clara la importancia del conocimiento del sistema visual humano y su desarrollo de forma que los padres puedan colaborar en el diagnóstico y prevención de los problemas que pueden incidir de manera especial en esta etapa infantil y que pueden ocasionar graves trastornos en la formación, la psicología y las capacidades intelectuales y sociales del niño.
Defectos visuales más frecuentes.
El ojo vago (Ambliopía)
Hablamos de ojo vago cuando
uno o los dos ojos no alcanzan la agudeza visual esperada sin causa orgánica que lo justifique, aún llevando gafas con la graduación adecuada para corregir las dioptrías.
Este tipo de anomalía visual afecta al 2-4 % de la población y puede tener distintas causas:
a) En el ojo no se produce una estimulación suficiente y se desvía (estrabismo).
b) La calidad de las imágenes recibidas por el cerebro no es la adecuada por un problema de dioptrías (defectos de refracción).
c) No llega estímulo suficiente al cerebro: oclusiones prolongadas de los ojos, cataratas, alteraciones corneales,... ya que para el desarrollo visual adecuado el cerebro debe recibir impulsos nerviosos procedentes de los ojos, no sólo de la misma intensidad sino también de un tamaño y forma adecuadas.
Tratamiento del ojo vago
Consiste básicamente en estimular el ojo que está retrasado e incluye tres pasos:
1. Eliminación de los obstáculos a la visión.
2. Graduación adecuada.
3. Oclusiones para la estimulación de la visión del ojo vago.
La eficacia del tratamiento guarda una importante relación con la edad a la que se inició el mismo, y vamos a explicar por qué.
El desarrollo del aparato visual dura hasta los 8 años aproximadamente. Hasta esta edad es teóricamente posible recuperar un ojo vago, aunque la eficacia del tratamiento depende mucho de la edad a la que éste comience. A partir de esa edad la agudeza visual queda "fija" y no es posible recuperar más visión. Puesto que la visión queda "fija" a los 8 años, ésta será la edad máxima hasta la que podamos tapar los ojos para tratar un estrabismo.
Por eso, debemos empezar cuanto antes a detectar la posible existencia de un problema de este tipo. En general toda ambliopía es recuperable si se empieza a tratar antes de los 3 años y medio, por lo que las revisiones ordinarias de prevención de ojo vago deben comenzar a esta edad (además, el niño ya puede colaborar más activamente en la exploración). Generalmente se realiza una segunda valoración entre los 5 y los 6 años.
El estrabismo
El estrabismo es la desviación de los ojos con pérdida de la alineación ocular. La desviación puede producirse hacia la zona nasal, hacia fuera o puede ser vertical.
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Generalmente viene asociado a la ambliopía (ojo vago). Incluso puede ocurrir que el estrabismo no se manifieste de forma frontal y, sin embargo, haya alguna limitación en el movimiento de los ojos en otra posición. Muchas veces el estrabismo llega a producir tortícolis, una desviación de cabeza y cuello hacia uno de los hombros del niño. Por eso, en todo paciente con tortícolis es conveniente valorar los movimientos oculares. |
Son varias las causas que pueden provocar un estrabismo: ojo vago, defectos refractivos, fibrosis, parálisis de algún movimiento ocular o síndromes congénitos. El estrabismo tiene distintos tipos de tratamiento en función de su origen, edad del paciente y evolución. Para su corrección pueden utilizarse gafas, cirugía o ambos sistemas.
Como siempre, la detección precoz es la mejor garantía de un diagnóstico y tratamiento adecuados. Además, con independencia de la edad del paciente (no sólo niños), cualquier movimiento o gesto que nos haga sospechar la existencia de estrabismo debe ser valorado de forma inmediata.
DEFECTOS DE REFRACCIÓN
El desarrollo del sistema visual de los niños se produce al compás del desarrollo del ojo. El ojo es como una cámara de fotos (Círculo Novovisión nº1) que enfoca en la retina. Al crecer el ojo este enfoque puede cambiar y pueden aparecer los defectos de refracción (dioptrías) que conviene tratar a tiempo.
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Un niño que se acerca mucho para leer puede sufrir de miopía. |
Al principio, casi todos los niños tienen algo de hipermetropía, que va desapareciendo con el tiempo. Este problema de hipermetropía en los niños se compensa por la gran capacidad de acomodación del enfoque del ojo en los primeros años (ver apartado presbicia).
La graduación en los niños muy pequeños la efectuamos en ocasiones mediante una técnica llamada ESQUIASCOPIA, que consiste en el estudio de las sombras que se producen en la retina al enfocar con una luz, habiendo dilatado previamente la pupila. Estas sombras son diferentes según veamos una miopía, hipermetropía o astigmatismo. De acuerdo con los resultados de la esquiascopia se tratará el problema en cuestión.
Una vez más, seguir el desarrollo del sistema visual en el niño de forma periódica es el mejor camino para un tratamiento adecuado de los problemas visuales.
Dr. Yangüela
Oftalmólogo Unidad Oftalmología
Infantil Clínica Novovisión Madrid
RECOMENDAMOS REVISIONES:
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Ante sospechas de problemas:
- ESTRABISMO
- MALA VISIÓN
- LEUCOCORIA (mancha blanca en la pupila)
- VISION DOBLE
- JAQUECA DE POSIBLE ORIGEN OCULAR
- COMPORTAMIENTO O GESTOS (acercamiento excesivo al papel o televisor, guiños, ojos rojos, etc.)
En TODOS LOS NIÑOS con carácter preventivo (ojo vago, problemas de refracción, etc.):
- Antes de los 4 años.
- Antes de los 8 años, como edad límite para tratar algunos problemas de visión.
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